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martes, 27 de junio de 2017

El tiempo pasa

Hemos empezado el verano. Oficialmente. Y podría seguir hablando de M enfermo ¡con 39ºC en la calle!, con una perforación de oído, y con dolor (bueno, ahora que se le ha perforado, ya no le duele), y de mi sueño perpetuo. Pero como tiene toda la pinta de que esto va a durar hasta el infinito y más allá, voy a recordar lo rápido que pasa el tiempo.
El fin de semana estuve colocando ropa de cuando M era bebe, y claro, no me doy cuenta, pero era minúsculaaaaa. Que M pesó 2600gr y midió 47 cm, y es verdad que todo lo que le poníamos le estaba gigante. Y de repente han pasado casi dos años y poco a poco van cambiando las cosas. La ropa se hace pequeña, incluso en la que flotaba dentro de ella, y M se hace mayor. Y los cambios son pequeños y paulatinos, aunque si te paras, te das cuenta de todo lo que ha cambiado la vida.

Ya no voy ni con carrito ni con porteo, que M obviamente anda (aunque estaría mejor decir que corre), pero meto en el maletero del coche el triciclo. Que no me puedo despistar, porque si le dejo en el punto A, y sigo el vuelo de  una mosca, en 5 segundos ha pasado al punto B, C y D y está teniendo alguna idea feliz.  Que llevo gusanitos en el coche, porque si se convierte en Chuky y no quiere montar, le soborno. Sí, le soborno, porque estoy cansada y con sueño y mis sinapsis neuronales no dan para mucho más. Y mi coche está hecho un desastre, entre los restos de comida, los juguetes, y el caos que llama al caos.

Que antes podías intuir que te entendía o te escuchaba, ahora sabes que te entiende, y no te hace ni caso. Vamos, que hace lo que a él le sale del moño. Que le gusta jugar y tomarnos el pelo. Y que se rie de las gansadas que le hacemos. Te das cuenta que se convierte en una personita, con todo lo que ello conlleva. Y es muy divertido, la verdad- aunque hay cosas, está claro, que piensas “de donde habrá sacado esta idea?”, por ejemplo,  cuando no quiere más comida, se la saca de la boca y la esconde detrás de radiadores….como siga teniendo ideas así, no se cómo acabaremos en mi casa, pero supongo que parecido a mi coche.


Y que M me sabe buscar las llaves del coche cuando no las encuentro! Esto si es que es un avance.


Anda que no hemos avanzado desde aquí!

lunes, 30 de enero de 2017

Creciendo

La verdad que es increíble ver crecer a un niño. M le falta poco para el año y medio, y puede que haya niños que digan más palabras que él, o que hayan empezado a andar antes, o que sepan comer solos ya, pero hacer este viaje con él es maravilloso. Ver cómo aprende, cómo intenta hacer las cosas, como prueba y se enfada, cómo va evolucionando es un regalo. Mi madre me decía hoy que me tenía que haber cogido más tiempo de excedencia, y no puedo estar más de acuerdo. Es muy complicado conciliar trabajando, quitando ya todo lo que te pierdes; y porque la crianza es dura, es cansada, a veces es frustrante, unos días estas llenas de dudas, otros días contenta porque ha salido bien. Hay días en los que pienso destetar por las noches, hay otros días que me digo, un poco más ya que M es feliz. Pero el global es maravilloso, con todos los miedos, alegrías, frustraciones y dudas.

Esta semana ha nevado, y me hacía especial ilusión enseñarle a M la nieve. Y aunque he tenido que esperar a volver del trabajo, ha  sido un momento único. Porque M estaba eufórico pisando la nieve, volviendo a pisar para deshacerla, hacer un charco, y salpicar un poco.
Y es en estos días, cuando trabajar es complicado y se hace cuesta arriba, porque tengo que ir con prisas en un momento así porque es tarde, tengo que comer, luego se va el sol y haría más frío. Y me planteo si lo estoy haciendo bien, porque M está ahora aprendiendo un montón de cosas nuevas, a soplar por ejemplo, con lo que hace sonido con  la flauta, o burbujas en el agua con una pajita ( y le encanta, y se ríe, y lo vuelve a hacer). Y son cosas que me da pena perdérmelas. Porque son momentos únicos que no volverán a suceder.

La verdad que la niñez es un momento precioso, y me encanta poder participar, con M, porque como he dicho, es un verdadero regalo.